The TRAVELmade dreams

Me gusta convencerme que entre más desgasto tu recuerdo, más rápido se acabará la suela y cuando ya no quede nada…estaré descalza y lo siguiente será correr. Correr sin suelas. Correr sin duelas. Correr sin duelos. Correr sin ti. Es lo que sígue, pero sabes… ESTOY ATERRADA, porque lo que sigue es la vida.

Sin embargo, hoy -como todas las noches- repasé tu recuerdo. Es algo que se ha convertido en una religiosa costumbre. Es como recorrerte una y otra vez. Pero con tu recuerdo vienes tú y contigo tu nombre y con tu nombre tu rostro y con tu rostro… me doy cuenta que estoy sola.

Pero, como cada diciembre, pienso en la vaga posibilidad de encontrarte en el pasillo de las antologías. ¿Ya sabes en dónde? En aquel café que frecuentas cuando tienes problemas y se acerca tu cumpleaños.

Odias tu cumpleaños y lo único que calma tu ansiedad es recorrer con los ojos, los nombres de autores vivos y muertos -primero los muertos, naturalemente- porque te hacen pensar en los muchos libros que te faltan por leer y ya casi tienes 30.

Pues ahí estoy yo, escribiéndote un libro completo, tal vez hasta logre una antología de tus recuerdos y los míos, juntos. Sólo con la esperanza de que el día que cumplas 30 pases por aquel pasillo; los leas y que sepas que:

Te extraño. Extraño verte. Extraño tocarte. Extraño pelear. Extraño gritarte. Extraño envidiarte. Extraño solaparte. Extraño tus brazos. Extraño tu voz. Extraño tu nombre. Extraño mirarte. Extraño besarte. Extraño ir al cine, juntos. Extraño tus defectos. Extraño tus defectos y los míos, juntos. Extraño odiarte. Extraño amarte. Te extraño en diciembre. Te extraño en mi cumpleaños. Te extraño en tu cumpleaños. Lo celebro en silencio. Te extraño todos los días. Te extraño cuando duermo. Te extraño cuando estoy. Te extraño cuando me voy. Extraño esperarte. Extraño tus manos. Tan sólo te extraño.

Hoy, como nunca, esperaba que esperarte, fuera la respuesta para dejar de extrañarte. Pero ya lo sé… tan sólo eres un nombre, un rostro y un recuerdo, pero recordarte duele y recordar tu rostro duele más.

Dec 24
Un nombre, un rostro y un recuerdo…